Prácticas de Yoga Avanzadas
Lecciones de Tantra

Lección 2.

Autor: Yogani

Tema:  Meditación, Bhakti y Sexo Tántrico.

Nuevos visitantes: Te recomendamos iniciar tu lectura desde la primer lección:  ¿Porqué este tema?, ya que las lecciones anteriores son un prerrequisito para ésta. También es recomendable que lean desde la primer lección de tantra yoga. Esta es: ¿Qué es el Tantra Yoga?

No fue una decisión arbitraria el iniciar las prácticas de yoga avanzadas con temas como el deseo y la meditación. Enfocamos nuestro deseo lo suficiente como para empezar a meditar. Al meditar, el proceso de zambullirse profundamente en una conciencia dichosa y pura trae a flote una atención silenciosa y un reconocimiento instintivo a nuestro sistema nervioso. Este reconocimiento resuena con más conocimientos que hallamos y se produce más deseo de ir por más divinidad; lo que nos lleva a practicar más. El deseo creciente de hallar más experiencia divina se llama “Bhakti”. El Bhakti es un producto de la combinación de nuestro deseo con la purificación que se da en nuestro sistema nervioso. Además es un producto totalmente intencional de nuestra parte. Entramos al divino deseo por nuestra propia voluntad. Con la práctica diaria, bhakti crece como una espiral, estimulándonos a ir a mayores niveles en la práctica de yoga y de la experiencia divina.

¿Y que tiene que ver todo esto con el sexo tántrico?

Como principiantes, si nos acercamos al llamado sexo tántrico solo para tener mejor sexo, bajo las mejores circunstancias eso es lo que tendremos, un poco de mejor sexo. Una victoria corta. Si nos acercamos al sexo tántrico en oleadas de bhakti que se alimentan con nuestra rutina diaria de prácticas de yoga avanzadas, entonces el juego será totalmente diferente. Nos llenaremos permanentemente con éxtasis divino. Así que la primer recomendación sobre el sexo tántrico es poner una base firme de meditación diaria, pranayama y de otras prácticas de yoga avanzadas involucradas. El sexo tántrico aparecerá naturalmente y tendrá un verdadero potencial espiritual, incluso antes de que empecemos a practicarlo.

Es exactamente lo mismo que cuando empezamos a trabajar en prácticas de yoga avanzadas como mulabandha y siddhasana. Las dos con el propósito de estimular la energía sexual hacia arriba a través del sistema nervioso. Si hubiéramos practicado mulabandha y siddhasana en primer lugar antes de la meditación y el pranayama estaríamos tratando de enviar la energía a través de tuberías sucias. El resultado habrá sido un escaso éxito. Es mejor hacer una limpieza de la casa primero y de continuarla diariamente mientras comenzamos a mover la energía sexual hacia dominios más avanzados dentro de nuestro sistema nervioso. Lo mismo aplica para el sexo tántrico.

¿Y como saber si estamos listos para las técnicas sexuales tántricas? Es bastante fácil. Querremos hacer algo regenerativo con nuestra vida sexual. Se convertirá en algo importante para nosotros. Entre más lo queramos, mejor será. El nivel de bhakti dentro de nosotros es fácil de sentir y sencillo de notar por otras personas. Se presenta en tanto el sistema nerviosos se purifica como resultado de las prácticas avanzadas de yoga. Es una especia de magnetismo que sube llamándonos a buscar más. Es un fuerte decisión adentrarnos hacia una actividad sexual con una orientación espiritual. Tenemos que hacer algo radical. Es un deseo radical comprometerse con el sexo tántrico. Nos estamos embarcando en una jornada que alterará el curso de un poderoso río. En el sexo tántrico estamos aprendiendo a unirnos en el sexo con el propósito de cultivar la energía sexual hacia arriba y colocando nuestra profunda obsesión por el orgasmo en segundo lugar. El cultivo espiritual en primer lugar, el orgasmo en segundo. Un gran cambio en nuestras aspiraciones. Si nuestra bhakti es fuerte, seremos capaces de expandir nuestro funcionamiento sexual a un modo de cultivo, de la misma forma que en siddhasana entrenamos a nuestra excitación a ir hacia arriba para tener una función más elevada en el largo plazo. De esa forma es en el sexo tántrico – un entrenamiento gradual en un periodo largo. El sexo tántrico no es un logro de la noche a la mañana. Es una evolución en el tiempo, de muchos meses y años. Conforme nuestra bhakti se fortalece, esto sucederá. Se llenará nuestra jornada de iluminación.

La jornada sexual por medio del yoga no será siempre igual para todos. Será diferente para cada uno y de acuerdo a nuestras inclinaciones sexuales.

Para aquellos que son moderados en su vida sexual, no hay gran necesidad de introducir los métodos yóguicos en las relaciones sexuales.  Aprender técnicas tántricas sin duda mejorará su actividad. Lo mismo harán las demás prácticas de yoga avanzadas. El sexo ocasional no es más que un pequeño obstáculo para la iluminación. Los métodos tradicionales de yoga (tantra de la mano derecha) expuestos en las lecciones principales, son más que suficientes para conceder estos beneficios.

La historia es diferente para aquellos que son muy activos sexualmente. Aunque  la disponibilidad de prana en la pelvis es inmensa, hay un límite a la cantidad que podemos expulsar y seguir vibrando espiritualmente. Esta es una especial verdad  para los hombres, para quienes grandes cantidades de prana son liberadas en el orgasmo con eyaculación de semen. Es también verdadero para las mujeres aunque no en el mismo grado. Es el hombre quien tiene la llave para el sexo tántrico ya que es quien experimenta  la mayor pérdida de prana con el orgasmo. Por lo mismo es el quien determina la cantidad de gozo sexual y por consecuencia la extensión del cultivo de la energía sexual que se libera al hacer el amor. Mientras que la mujer puede estar llena de bhakti para llevar la energía sexual más y más alto dentro de ella y de su compañero, es el bhakti del hombre el que determina que tiempo que se puede prolongar la unión sexual. Por conclusión el rol del hombre y la mujer en el sexo tántrico son algo diferentes. Pero de otra forma sus roles son los mismos. Para que se de el sexo tántrico, los dos deben de estar envueltos en el manejo inteligente de la eyaculación del hombre. Esto será así desde el principio de la práctica tántrica y permanecerá así por un tiempo.

Con el tiempo y con la práctica, el hombre se convierte en amo de su semen y no depende de ayuda de su compañera para controlar su eyaculación. Cuando este nivel de destreza se alcanza, ambos serán libres de cultivar la energía sexual indefinidamente. Es el equivalente a una super siddhsasana. Todos hemos visto las esculturas asiáticas de parejas en unión y que a la vez tocan un instrumento musical, leen poesía o meditan. Esto no es lo que normalmente pensamos en occidente acerca del sexo y del sexo tántrico. Pero esto es lo que el sexo tántrico es: un cultivo preorgásmico de la energía sexual al hacer el amor.

Es importante mencionar un par de cosas:

En primer lugar, el sexo tántrico no es por si mismo una buena meta. No se mantiene por si solo como la práctica de yoga. Por si mismo el sexo tántrico es una débil práctica para purificar el sistema nervioso. La meditación y el pranayama son las herramientas principales para ello. Una vez que algo de purificación está próxima, los ejercicios tradicionales de bandas, mudras, siddhasana y kumbhaka son muy útiles para estimular la energía sexual hacia arriba. Esto conduce a una conductividad extática en sushumna ( el nervio espinal) y de los miles del nervios en el cuerpo. El sexo tántrico juega un papel importante en esto, especialmente para yoguis y yoguinis activos. El sexo tántrico no es algo que hacemos para ser más activos sexualmente. Es algo que hacemos para mejorar nuestra yoga si es que somos sexualmente activos. Entonces, esta no es una discusión que tenga el propósito de llamar a todos a tener más sexo en un modo tántrico. Si estás dispuesto a moderarte un poco en el sexo y estás feliz con tu avance en tus prácticas de yoga avanzadas, estás en un buen camino. No te sumerjas en aventuras sexuales por el bien de tus lecciones. Estas lecciones de sexo tántrico son para la gente que es sexualmente activa y que buscan formas de incluir su actividad sexual en el amplio espectro de su práctica de yoga.

En segundo lugar, podría parecer mala idea para algunos, que dejemos el orgasmo guardado en algún lugar mientras desarrollamos la habilidad de cultivar la energía sexual indefinidamente hacia arriba. Pareciera que estamos tirando el agua de la bañera con todo y el niño. Después de todo, el orgasmo es  el máximo placer que conocemos en la vida. Es una preocupación normal y válida y es correcto preguntar:

¿Qué con el orgasmo, que sucede con él?

Estas lecciones no son antiorgásmicas. De hecho, el camino de las prácticas de yoga avanzadas es un camino de placer, un camino de éxtasis. El orgasmo es una respuesta extática del cuerpo a un tipo de estimulación en particular – la estimulación sexual que está biológicamente orientada hacia la reproducción. La condición en el sistema nervioso que llamamos “iluminación”, es también una respuesta extática del cuerpo que es tratado con un particular tipo de estimulación – la estimulación que por medio de las prácticas de yoga avanzadas está biológicamente orientada al nacimiento de nuestra atención en una conciencia ilimitada,  llena de dicha y de éxtasis divino.

¿Está la iluminación en manos del orgasmo? No. La iluminación es un florecimiento del orgasmo, una expansión del orgasmo hacia una florecimiento en todo el cuerpo.

Ramakrishna dijo que el éxtasis divino es como una innumerable cantidad de yonis (el órgano sexual femenino) en orgasmo continuo en cada átomo y poro de nuestro cuerpo.

Así que,  aunque parezca que estamos guardando algo muy importante, lo que en realidad estamos haciendo en nuestras prácticas de yoga avanzadas al purificar nuestro sistema nervioso, es expandir gradualmente nuestra respuesta orgásmica hacia dominios cósmicos.  Ahí hallaremos al éxtasis desvinculado de la magnitud o de la duración. Es solo cuestión de cultivar nuestro sistema nervioso para que revele lo que ya existe dentro de nosotros.

Es por medio de nuestro deseo que todo esto se alcanza. Cada día que escogemos nuestro camino nuevamente.

Bien. Vayamos hacia las prácticas de sexo tántrico específicas.

El gurú está en ti.