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A través de la
práctica de sentarte en quietud Chogyam Trungpa La semana pasada te hice llegar la primera parte de esta serie llamada: Meditación Efectiva. Si no la leíste puedes obtenerla en esta liga: meditación efectiva Esta es tu nueva práctica a partir de hoy: Segunda semana Continúa practicando de la misma manera que la primera semana. Esta semana te será más fácil permanecer los 15 minutos en tu práctica que te pusiste como objetivo. Comenzarás a ver resultados y te será más sencillo poner tu atención sobre la postura de tu espalda y en tu respiración. Haz comenzado a ser más consciente de tus procesos vitales. A partir de hoy comienza a concentrar tu atención en una zona concreta de tu espalda y de las partes estrechamente relacionadas con ella.
Comenzarás a darte cuenta que la mente y la conciencia están en estrecha relación con las posturas del cuerpo y con los ritmos de la respiración, y que la mente y la consciencia determinan los cambios en el cuerpo y la respiración.
Inicia tu meditación. Observa si tu columna está recta; en caso que no lo esté averigua donde se desvía y cómo puede volver a la posición normal. Observa si está hacia el frente, hacia la derecha o a la izquierda o si solamente se trata de una parte que no está alineada como pueden ser los hombros. Observa por ejemplo, si un hombro está más alto que el otro o si la cabeza cae hacia adelante, si hay partes del cuerpo que se flexionan en compensación, si el cuello está recto o inclinado, etc. Haz las correcciones necesarias sutilmente.
Ahora comenzarás otro examen diferente: Comprueba si cuando escuchas un sonido tu cabeza desea girar hacia un lado o si permanece fija y si puedes identificar que parte de tu cerebro entra en acción cuando escuchas. Haz lo mismo con tu vista: comprueba si cuando miras puedes identificar que parte de tu cerebro entra en acción. Poder determinar que partes de tu cerebro entran en acción al ver o al escuchar es una sensación sutil, poderosa y muy curiosa que posiblemente nunca habías experimentado.
Ahora regresa a tu cuerpo y busca tensiones musculares. Las tensiones en el cuerpo más evidentes requieren de nuestra atención. Al poner nuestra conciencia en ellas se relajan y dejan de doler pues lo que esperaban era que las reconocieras. Comienza con tu frente, tus ojos, tus mandíbulas. ¿Están tensas? ¡Relájalas! Sigue así por todo tu cuerpo, buscando vestigios de tensión y relájalos.
Ahora vamos a tu respiración. ¿Cómo es? Calmada o rápida, Regular o irregular. Profunda o ligera. Por el momento solamente obsérvala, no la modifiques. Al poner la atención en la respiración y después de haber relajado el cuerpo en el paso anterior, la respiración se calmará notablemente por ella sola.
Una vez que has hecho el recorrido anterior, quédate en calma hasta completar tus 15 minutos de meditación. Recuerda que hasta hoy tu único objetivo es observar tu respiración y mantener la espalda recta.
Lo que haz hecho hasta este momento es meditar. El fundamento de la meditación Zen es llegar a la perfección en la práctica.
Escríbeme y comparte tu experiencia de estas dos semanas.
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Namasté Yoga & Pilates
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