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Todos sabemos que la vida a veces no es fácil. Cosas malas
le suceden a la gente buena. Todos sabemos como se siente
estar enojado, triste, desesperado o con miedo.
Desafortunadamente todas estas emociones son parte del ser
humano y son parte de la vida.
Las
tradiciones yóguicas y la meditación budista están enfocadas
en el manejo del sufrimiento. Ambas fueron desarrolladas
como estrategias para poder sobrellevar y finalmente
terminar con el sufrimiento. Las prácticas de yoga y
meditación te ayudan a entender una verdad absoluta:
El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es
opcional
Los
practicantes del yoga o de la meditación se preparan día a
dia para cuando las cosas inevitables les llegan: vejez,
enfermedad y muerte. En el proceso aprenden a manejar las
situaciones diarias que les producen estrés, ansiedad,
depresión, etc.
Una
vez un amigo me dijo: Ya se porqué eres ecuánime... es
porque haces yoga. Yo le contesté, NO. Yo hago yoga y soy
ecuánime. Hago yoga y soy feliz, La ecuanimidad y la
felicidad entre otras cosas son efectos naturales de la
práctica del yoga o de la meditación.
En
esta entrega te ofrecemos una forma de sobrellevar las
vicisitudes de la vida. Ponla en práctica continuamente y
verás como por consecuencia cada día serás más ecuánime y
más feliz.
Cuando la vida te da limones
La meditación budista y las tradiciones yóguicas
incorporan 3 estrategias diferentes para
afrontar las dificultades en la vida: la
absorción, la investigación y la práctica de lo
opuesto.
Revisemos la primer técnica: La absorción. En
esta técnica al sentarte a meditar o al hacer
posturas de yoga complejas entrenas a la mente a
enfocarse o absorberse en un objeto específico.
Por ejemplo, en una meditación sentada te
enfocarás en la respiración y en una postura de
yoga te enfocarás en los aspectos físicos de la
misma, como son la la fuerza necesaria para
mantenerla o a fijar tu vista en un punto para
conservar el equilibrio.
La absorción calma tu mente y te permite
relajarte. La absorción lleva tu mente lejos de
lo que en ese momento es tu dificultad y la trae
a un punto particular muy específico. Cuando tu
mente se fija en ese punto, queda calmada y
absorta. Esta es una gran estrategia que si la
usas dia a dia te será de gran utilidad cuando
lo requieras en una situación extrema.
Como platicamos en la entrega anterior, el
mantra es un componente del yoga importante y es
una herramienta que se usa para cultivar la
concentración y la absorción. Al repetir un
mantra continuamente tu mente aprende a
enfocarse.
Muchos yoguis usamos mantras en tiempos de
dificultades porque asi amarramos la mente a una
única cosa y la llevamos lejos de los estados de
aflicción del pensamiento. Recuerda que un mantra es
una palabra o frase que puedes asociarla con un
pensamiento agradable. Por ejemplo tus mantras
pueden ser:
Me siento lleno de paz o
cuando me calmo todo fluye con tranquilidad
Ten en mente que tu mantra te ayuda a absorberte,
asi que mantenlo corto y claro..

La meditación
Meditar no es otra cosa más que aprender a
mantenerte presente. Se dice en unas cuantas
palabras pero te puede tomar años dominar la
técnica. Por ello los maestros de meditación han
desarrollado técnicas que te harán más simple el
camino de aprendizaje. Ahora olvídate de lo que
has leído sobre la meditación y sumérgete en
este ejercicio durante los siguientes días:
Instrucciones:
Busca un lugar donde puedas estar a solas. Busca
un momento en el día que puedas dedicar a esta
tarea, Lo ideal es que sea en la mañana. Incluso
levántate 15 minutos antes para hacer tu
meditación.
Siéntante en una silla o en el piso en una
postura cómoda con la espalda recta. Puedes
recargar tu espalda para estar confortable.
Mantén relajada tu mandíbula y también tu
frente. Sonrie un poco.
Concéntrate en el aire que entra por tus fosas
nasales. Sólo siénte como entra. Conéctate con
la sensación. Esta puede ser tu meditación. Si
desear profundizar más, entonces, escoge un
mantra y repítelo calmadamente. No lo repitas en
voz alta. Solo repítelo mentalmente y no dejes
que otros pensamientos te distraigan de tu
práctica. . Quédate en tu meditación por varios
minutos. Cuando tu mente se vaya con algun
prensamiento, en el momento que te des cuenta
regresa a tu meditación sin juzgar el
pensamiento que te llevó a otro lado.
Conforme avances en esta práctica lo ideal es
que llegues a dedicarle por lo menos 20 minutos.
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