Todo lo que realmente necesito saber
lo aprendí en el Kinder
Casi todo lo que necesito saber acerca de cómo vivir, qué hacer y cómo ser, lo
aprendí en el kinder. La sabiduría no la encontré en la cumbre de la montaña
universitaria, sino en el arenero, en el jardín de niños.
Estas son las cosas que aprendí:
Compartir todo,
jugar sin hacer trampa,
no golpear a los demás,
regresar las cosas al lugar donde las encontré,
limpiar cuando ensucie mi lugar,
no tomar lo que no me pertenece,
pedir perdón cuando lastimo a alguien,
lavarme las manos antes de comer,
las galletas y la leche son buenas para mi,
aprender un poquito a dibujar, pintar, bailar, cantar, jugar y trabajar un poco
cada día.
Cuando salga al mundo, tener cuidado con el tráfico,
unir mis manos con las de los demás.
Recordar que la semilla en el
frasquito creció, dio raíces hacia abajo y las hojas hacia arriba: nadie pudo
decirme por qué, pero todos crecemos así.
Las mascotas, peces, hámsters,
ratones y aún la semillita que sembramos, algún día mueren. También nosotros.
Pienso en el buen lugar que sería al mundo sí comiéramos juntos el almuerzo y
después tomarnos un pequeño descanso.
Si las reglas aprendidas en el kinder se respetaran entre los humanos; si tan
sólo regresáramos las cosas donde las encontramos y limpiáramos nuestro
lugar......
En verdad no importa que edad tengas, cuando salgas al mundo, lo mejor que
puedes hacer es unir tus manos con los demás y permanecer siempre juntos.
Te invito a ver este comercial
sueco que nos recuerda algunas cosas:
Que la alegría del yoga estuvo presente en cada uno de
nosotros. Explorar el mundo y sus límites a través de nuestro cuerpo es hacer
yoga.
Que el Yoga es divertido. Si
alguien te desea convencer que es algo muy serio y que requieres cambiar para
practicarlo, ese alguien está muy equivocado.
Que muchas veces los mejores
maestros son los niños. Observa constantemente su comportamiento e imítalo.