Uno de los pilares de la ciencia es
la habilidad de producir resultados predecibles. Si
estamos a nivel del mar sabemos que el agua hierve a
100 grados centígrados, Lo mismo sucede en Nueva
York, en Londres o en cualquier ciudad a nivel del
mar. Ya que podemos repetir este experimento una y
otra vez podemos decir que la temperatura a la que
hierve el agua a nivel del mar es de 100 grados y
está comprobado científicamente.
Otro principio de la ciencia es que no tenemos que
tener una creencia en particular para que la ciencia
trabaje. El agua hierve a 100 grados sin importar si
eres católico, musulmán, judío o ateo. Podrás ser
escéptico o creyente de que el agua hierve a 100
grados. Sin embargo tu fe o escepticismo no tiene
impacto en la verdad probada de que el agua hierve a
100 grados centígrados.
La ciencia del yoga es exactamente
igual. Produce resultados predecibles y no es
afectada por nuestro sistema de creencias.
¿Entonces, que fue lo que los
antiguos yoguis descubrieron en su enfoque
científico sobre la vida interna?
Esencialmente, que nuestros deseos
de felicidad, de espiritualidad, de paz interna y de
conexión con los demás no dependen de las
circunstancias externas de nuestras vidas. Dependen
del nivel de la fuerza de energía vital disponible
dentro de nosotros.
Y que significa esto: ¿Piensa en una
planta saludable. Sus hojas son verdes y brillantes,
Su tallo y amas son fuertes y se elevan hacia el
cielo. Tanto sus hojas como sus raíces están
desarrolladas específicamente para tomar la cantidad
óptima de sol, de agua y de nutrientes. La planta
está llena de fuerza de vida e irradia vitalidad. De
la misma forma cuando nos llenamos de fuerza de vida
y de energía vital, entonces somos felices,
pacíficos, espirituales y conectados con todos.
Cuando carecemos de esta fuerza de
vida, nos parecemos más a una planta marchita y con
las hojas caídas. Cuando estamos vacíos de fuerza de
vida y de energía vital nos sentimos infelices,
inseguros, ansiosos y solos. Muchas de nuestras
opciones de estilo de vida y nuestras respuestas a
los retos de la vida terminan llevándose más de
nuestra energía vital que la que generan. Somos como
cubetas con agujeros. El agua corre más rápido de lo
que puede entrar y gradualmente el nivel de agua
disminuye. Desafortunadamente mientras baja el nivel
de agua, envejecemos más rápidamente. Cuando la
cubeta se vacía, morimos. Cuando comenzamos a tomar
opciones que generan más energía de la que consumen
entonces retardamos el proceso de envejecimiento.
El yoga ha prevalecido por siglos
porque delinea prácticos, confiables, y científicos
pasos para alcanzar sus resultados. Estos pasos
trabajan conjuntamente sin importar si los
entendemos o no. Si estamos en la India o en México,
si nos podemos tomar los dedos de los pies o si no
los hemos visto en años. No importa si somos ricos o
pobres, casados o solteros, famosos o desconocidos.
Todos somos responsables de mantener nuestra propia
fuerza de vida interna.
La llave para mantener la fuerza de
vida interna es dominando nuestras respuestas hacia
la vida, no tratando de dominar lo que nos pasa.
Nadie controla o decide por nosotros. La gente
tiende a mentirnos, lastimarnos o engañarnos, pero
nosotros decidimos como reaccionamos y esta última
respuesta es la que crea nuestra realidad.
Y si tenemos el poder de hacer
nuestra vida una experiencia positiva como podemos
usar este poder ¿Como lo hacemos de un modo
práctico, a nivel de la vida diaria ¿La respuesta
está en entender que cada acción o consume más
energía de la que produce o genera más energía de la
que consume., Esto es, cada acción que ejecutamos o
mejora nuestra energía o la consume. En un sentido
más profundo, cualquier acción que mejora nuestra
energía se puede clasificar como una forma de
practicar yoga.
Ejemplo. Si tomas café en la mañana
tienes un impulso temporal de energía, pero más
tarde te sentirás con la energía baja. Cuando le
damos al cuerpo un impulso inicial la cafeína crea
energía en nuestro sistema incluso llegando a un
temblor de manos. Si medimos los efectos totales de
consumir café, hallamos que para mucha gente el café
consume más energía que la que genera. Peor, el
cuerpo se vuelve dependiente de las dosis de cafeína
y el bebedor de café entra en una fase de supresión
en donde desarrolla dolores de cabeza y altera sus
patrones de sueño.
Los yoguis también descubrieron que
la energía se genera y se expande no solo a nivel
físico. También lo hace a nivel mental y emocional.
Y hay una relación interactiva entre estos niveles.
La medicina moderna confirma lo
que los yoguis sabían: Numerosos estudios han
demostrado que cuando estamos mental y
emocionalmente estresados nuestras arterias se
constriñen, nuestro ritmo cardiaco aumenta y la
digestión se entorpece. Otros estudios han
demostrado que el corazón y el sistema inmunológico
se ven seriamente afectados por el grado de amor que
damos y recibimos. Acciones físicas como caminar,
meditar y las posturas de yoga se han convertido en
tratamientos efectivos para la depresión, a la
ansiedad y son prescritos regularmente para ayudar a
las personas a manejar el estrés y mantenerse
positivitos y felices.
Cuando tomas cuidado de ti mismo
viviendo una vida equilibrada y saludable, tu
vitalidad se incrementa dramáticamente. Recuerda lo
bien que te sentiste, no solo física sino
mentalmente cuando te ejercitaste regularmente. Esto
es porque esta actividad incrementa tu energía
vital, que afecta directamente a tu salud mental y
emocional.
Cuando te llenas de energía vital
con el yoga, tu piel se ve brillante y tiene una
textura saludable, tu postura es recta y te ves mas
alto. Ambos, mente y cuerpo se enfocan en tomar las
cantidades óptimas de nutrientes y de información
para estimular tu crecimiento físico, mental,
emocional y espiritual.
El yoga te hace radiar vitalidad y pasión por
la vida
Adaptado del Libro: Walking yoga: Autores:
Ila Sarley and Garret Sarley