El peso de plata
Humildad:
Virtud que consiste
en el conocimiento
de las propias limitaciones y debilidades
y en obrar de acuerdo con este conocimiento.
Diccionario de la Real Academia Española
En la dosis anterior te platiqué sobre el miedo de mirar hacia
dentro. Es exactamente lo que sucede cuando nos sentamos a meditar. Cerrar los
ojos y estar en silencio nos llena de miedo. Nos damos cuenta que aparece una
vocecita interna que nos habla y que identificamos como la propia. Nos sentimos
solos; sin nadie que nos de su aprobación por lo que hacemos o dejamos de hacer.
Nos damos cuenta que nuestra vida está en nuestras propias manos y nos da miedo.
Hoy quiero explorar contigo la otra cara de la moneda. Recuerdo hace muchísimos
años, la primera vez que vi el juego de buscar una moneda en un plato de harina.
Era un juego que yo no conocía. Cuando escuché las instrucciones sentí pavor y
me alejé del escenario. Me convertí en un espectador. Tenía en ese entonces ocho
años y sucedió en la kermés de la escuela primaria.
Las
maestras pusieron un peso de plata dentro de un plato lleno de harina. En
aquellos tiempos con ese peso podrías comprar dos tortas de jamón, como aquellas
que anhelaba comer el Chavo del Ocho. ( Saludos a Argentina donde siguen
adorando al Chavo ). Hoy, esa moneda equivale a casi a 3 dólares.
Los niños aparentemente osados, valientes y los arrojados se formaban y hundían
la cara en el plato. Por supuesto que los "bullies" ya existían y se abrieron
paso a empujones para ser los primeros en buscar la moneda.
Ninguno
tuvo éxito. De pronto el niño más aplicado del grupo, el de mejores
calificaciones, el ratón de biblioteca se acercó al plato. Era muy moreno,
bajito de estatura, de lentes gruesos. Un auténtico nerd. Hundió su chata faz en
el plato y con un movimiento estudiado y certero sacó entre los dientes el
codiciado peso de plata. Había derrotado a todos los presentes. Las maestras lo
vieron con admiración y estallaron en aplausos... mientras que sus compañeros lo
vimos con otros ojos.
La próxima vez que busques quien te enseñe algo en la vida, acércate al que es
pragmático, al que se adapta y adopta la idiosincrasia local y puede mejorarla.
No importa si hablas de negocios o de meditación. Detrás de cada gran idea, de
cada hito, hay una persona que se ha detenido para observar lo que los bullies,
los arrojados, dicen como debe hacerse aunque nunca lo hayan hecho. Observa a tu
vecino, al que vende tamales o alfajores en la esquina de tu calle y aprende de
ella o de él a ser eficaz y a ser efectivo y sobre todo aprende de ella o de él
ser humilde en todo lo que emprendes.
Estoy seguro que mi triunfador compañero, vio cómo encontrar el peso de plata
simplemente observando los errores de los demás. Y cuando llegó su turno tomó el
atajo de la humildad y apareció con el peso de plata en su boca.