| |||||||||||||||||
|
EL HOMBRE MAS FELIZ DEL MUNDO Si deseas descargar el archivo en power point haz click aqui
Nos hemos acostumbrado a creer que la felicidad
es una especie de competencia olímpica para tener más,
ser más exitoso, sentir más placer y hacer más cosas…
El hombre más feliz del planeta es un individuo que vive en una celda de dos por dos, no es dueño ni ejecutivo de ninguna de las compañías del Fortune 500, no tiene relaciones sexuales desde hace más de 30 años, no vive pendiente del celular ni tiene Blackberry. No va al gym, ni maneja un BMW, no viste ropa de Armani, ni Hugo Boss. Desconoce tanto el Prozac como el Viagra o el éxtasis. Ni siquiera toma Coca-Cola. En suma: el hombre más feliz del planeta es un hombre que no tiene dinero, éxito profesional, vida sexual, ni popularidad.
Los 256 sensores y decenas de resonancias magnéticas a las que Ricard se sometió a lo largo de varios años para validar el experimento no mienten: Allí donde los niveles en los simples mortales es muy alto, -estrés, coraje, frustración- en el cerebro de Ricard, estas sensaciones negativas sencillamente no existen.
Por el contrario, ahí donde la mayoría de voluntarios mostró bajísimos niveles -satisfacción y plenitud existencial-, Ricard superó todos los índices. Esto es, en todas y cada una de las sensaciones positivas, dando origen al título de "el hombre más feliz del planeta" (www.elmundo. es, 22 de abril)
![]() Lo paradójico del caso no es que él sea un hombre tan feliz, sino cómo llegó a serlo:
Desprendiéndose de todo aquello en lo que los occidentales suponemos
radica la felicidad: fe en un Dios salvador, éxito profesional, pericia
científica, dinero, posesiones, relaciones humanas y
consumo, consumo, consumo…
Con el mundo a sus pies y a punto de convertirse en una eminencia científica un buen día decidió que ése no era el rumbo que él quería para su vida.
Hoy es la mano derecha del Dalai Lama y ha donado millones de euros -producto de la venta de sus libros- a monasterios y obras de caridad.
Pero eso no es la causa, sino la consecuencia de su
felicidad…
La causa hay que buscarla en otro lado, dice el jefe del estudio, Richard J. Davidson, y no es ningún misterio ni gracia divina: Se llama plasticidad de la mente. Es la capacidad humana de modificar físicamente el cerebro por medio de los pensamientos que elegimos entretener. Resulta que al igual que los músculos del cuerpo, el cerebro desarrolla y fortalece las neuronas que más utilizamos. A más pensamientos negativos, mayor actividad en el córtex derecho del cerebro y en consecuencia, mayor ansiedad, depresión, envidia y hostilidad hacia los demás.
Por el contrario, quien trabaja en pensar bien de los demás y ver el lado amable de la vida, ejercita el córtex izquierdo, elevando las emociones placenteras y la felicidad.
(M. Ricard, En defensa de la felicidad,
Ed.Urano).
A saber: que la felicidad es un asunto
del espíritu.
La felicidad no depende de nada ni de nadie
externo a la persona
Buddha
La clave para ser feliz mora en el interior de cada quien Jesús
La felicidad es un hábito, o el resultado de varios hábitos
Aristóteles
“Vivir las experiencias
que nos ofrece la vida, es
obligatorio;
sufrirlas o gozarlas, es opcional".
| |||||||||||||