Tenemos la costumbre de decir: acéptate a ti
misma o acéptate a ti mismo, lo que parece un triple pleonasmo:
Acéptate
Acéptate a ti.
Acéptate a ti
mismo.
¿ No crees que
significa lo mismo ? ¿ Necesitas reafirmarlo tres veces para que te haga
eco ? ¿ Es tan poca nuestra autoestima que necesitamos decirlo tres veces
? Solo digamos: acéptate.
Millones de
personas en el mundo lidian diariamente con sentimientos de vergüenza o de
insuficiencia acerca de su físico, Estudios demuestran que la mayoría de las
mujeres no les gusta lo que ven al espejo. Los practicantes de yoga no estamos
inmunes a las fuerzas culturales que nos impulsan a la autoaversión. Y es que no
es fácil vivir en el mundo moderno lleno de estereotipos con la noción yóguica de que el cuerpo físico es un
simple vehículo de algo más grande que reside dentro de nosotros.
La práctica de
yoga te crea la oportunidad de re-crear la relación con tu cuerpo. Muchas
personas se han acercado al yoga buscando tener el, cuerpo de Nailea Norvind o
el torso de Alejandro Maldonado, pero cuando se sumergen en la
práctica y se enfocan en la respiración, en alinear correctamente el cuerpo o en
estirar la espalda, rápidamente se olvidan de la apariencia física. Al llevar
la mente hacia adentro el enfoque cambia de como me veo a como me siento
El yoga te
motiva a dejar de criticarte y a fluir en el presente, A aceptar las
limitaciones que no puedes cambiar y a romper las que sí puedes. Con un
poco más de yoga la relación con tu cuerpo se transforma y comienzas a ver a la
persona que verdaderamente eres y no a la envoltura que la vida te dio.
Acéptate
Meditación
para la aceptación:
Una forma de
reforzar nuestra autoestima es a través de esta meditación.
Siéntate con la
espalda recta en una silla o en el piso. Cierra los ojos. Pon tus manos sobre
tus piernas y junta las yemas de tus dedos pulgares y anulares. Los demás dedos
quedan extendidos y relajados. Respira lento y profundo. Busca una
situación real de tu vida en donde una persona que te ame o que te respete te
haya dado las gracias por algo que hayas hecho por ella. Revive ese recuerdo,
tráelo al presente y vive la emoción que te produjo ese "gracias". Llena el
presente con esa sensación de bienestar y quédate en ella por unos 4 minutos o
más tiempo. Sigue respirando lento y viviendo la sensación. Observa comote
sientes al finalizar.
Ahora, observa este
video de Mark Giubarelli, quien como yogui ha aceptado su cuerpo y lo hace
fluir en esta secuencia de yoga. El Mantra que he adicionado a la
secuencia es el siguiente:
Om namah Shiväya Gurave
Saccidänanda Mürtaye
Nishprapañcäya Shäntäya
Nirälambäya Tejase
Venero a la bondad que reside dentro de mi
conocida como el Señor Shiva, quien es el verdadero Maestro.
Esta esencia interna toma la forma de verdad, conciencia y gozo.
Siempre presente y llena de paz, ésta esencia interna
es completamente libre y brilla con un lustro divino.
Si el video se
detiene, déjalo pasar una vez completa y dale PLAY otra vez.
Comienza por aceptarte y todo está a tu alcance; incluso el cielo.
Sí, el cielo también esta a tu alcance, pero solo si tus raíces son
profundas.
Si un árbol quiere crecer muy alto,
susurrar a las nubes, jugar con el viento y comulgar con las estrellas,
tendrás que echar raíces muy profundas en la tierra. Primero tienes que
penetrar la tierra, luego, todo lo demás ocurrirá por sí solo. Cuanto más
profundas sean tus raíces, más alto crecerá el árbol; no hace falta hacer
nada más.
La cita
anterior es de un texto de Osho, a quien llamaban El Gurú del Tantra.
Muchas personas se acercaban a él buscando que los orientara a un camino
espiritual. Osho continúa:
Vienes a mi con tus ideales y que yo
te ayude a convertirte en lo que tu quieres. Ese no es mi trabajo. Mi
trabajo es justo lo contrario: ayudarte a aceptar lo que ya es y olvidarte
de tus fantasías. Quiero que te vuelvas más realista y pragmático. Quiero
darte raíces en la tierra; sin embargo tu anhelas el cielo y te has olvidado
por completo de la tierra.
Muchas doctrinas filosóficas o religiosas son modelos de
perfección; te dicen que hacer y que no hacer para alcanzar el cielo. En
cambio el tantra es un modelo de aceptación; te enseña a aceptar el universo
como es y a vivirlo. Te ayuda a aceptar tus fuerzas y debilidades como
opuestos de una misma emoción y a experimentarlas. Por ejemplo: valor y
miedo. Ninguno de los dos son buenos o malos, son emociones primarias
necesarias. Al ser parte de ti debes vivirlas plenamente.
La próxima vez que sientas miedo por cualquier razón, no
digas: tengo miedo. Di: SOY MIEDO, vívelo, experiméntalo. Siéntate por 10
minutos, cierra los ojos y lléva las emociones del miedo hasta sus últimas
consecuencias. Entonces comenzarás a saber que es lo que en verdad se
esconde detrás de dicha emoción que identificas como miedo.